20 ago'19

Gracias, Robert

Ayer tuve que hacer un viaje profesional algo complicado. He viajado a Madrid para «formalizar mi despedida» de un compañero.

Tras el impacto inicial de la noticia de su partida, tocó hacer las gestiones iniciales con el equipo que tenía a su cargo, y ahora la agria labor de continuar con los proyectos en el punto donde quedaron.

Roberto, de tus 52 años vividos en este mundo, he tenido el enorme privilegio de compartir contigo tus dos últimos. Han sido muchas conversaciones, desahogos en ambos sentidos (de uno o del otro) y unos cuantos cafés mientras tanto.

De mi experiencia vivida contigo, me quedo con un gran aprendizaje por haberte tenido tan cerca. Admiro la enorme habilidad que tenías para relativizar los problemas, y tu alegría arrebatadora. Tu optimismo era envidiable, y tu capacidad para construir inercia te hacía un directivo enérgico e impulsor. Pero más allá de eso, dejo de compartir vivencias con alguien que estaba dispuesto a seguir aprendiendo para ser mejor cada día. Dejo de compartir vivencias con alguien que era una persona bondadosa, risueña y jodidamente divertida.

Hace dos años te hablé de un proyecto. Te entusiasmó y te incorporaste remando como uno más, desde la primera fila. Me queda ahora una gran tristeza por no poder compartir los resultados de todo lo que está por venir, y de lo que tú has sido una pieza clave para que ocurra. Ojalá pudiera compartir contigo más momentos y más batallas.

Has dejado un vacío enorme entre los que tuvimos la suerte de conocerte, ya fuera en el ámbito familiar, el de los amigos o el profesional. Vivías como un auténtico meteoro, y tu brusca marcha ha sido como un fogonazo para todos.

Le sacabas el máximo partido a cada día. Exprimías cada segundo al máximo. Y lo hacías siempre con una sonrisa.

Toca seguir remando. Intentaré aplicar todo lo que me enseñaste con tu vivo ejemplo. Estoy convencido de que allá donde estés, tú querrías que siguiéramos dándolo todo. Que siguiéramos «currando y bailando«, como si no hubiera un mañana.

Gracias, crack, por todo lo que me enseñaste y por los ratos compartidos. Haremos lo posible por seguir tu mensaje.

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